Continuamos con este tema que, como habéis visto, no tiene ningún misterio, como es el de cómo grabar a un volumen correcto y mantener este a lo largo de la cadena. Y sí, la palabra clave es esa: mantener.

Recordaros también que no estoy dando ninguna receta, conozco grandes locutores que aplican más plugins como limitadores o puertas. Yo he adoptado la filosofía de la sencillez y naturalidad en la mezcla, y todo aquello que “modifique” el sonido lo dejo para la masterización.

Después de la compresión aplico la ecualización como tal. Veíamos que el primer elemento utilizado era también un ecualizador, sin embargo su filosofía era totalmente distinta, ya que se utilizaba como simple filtro pasa banda (se deja lo que está entre determinadas frecuencias y se deshecha lo que queda fuera de dicha “banda”). La ecualización se puede aplicar de dos formas distintas. Una es disimulando las frecuencias indeseadas y otra es realzando las frecuencias deseadas. La ecualización de la voz será tema de otra entrada ya que es algo muy complejo e importante. Pero a grandes rasgos podemos ver que en la ecualización “a la defensiva” estamos eliminando energía en determinadas frecuencias. Ya intuimos que si queremos mantener el volumen de entrada debemos aumentar la ganancia de salida de este componente. Si por el contrario estamos realzando frecuencias (como en el ejemplo que pongo a continuación) entonces deberíamos hacer una corrección bajando el Output Gain o ganancia de salida.

Cuestión de volúmenes IV

Vemos que sólo es necesaria una pequeña corrección de 0.8dB

Finalmente aplico una reverb, pero no paso toda la señal por el plugin como con el resto de componentes, sino sólo un pequeño porcentaje. Es lo que se conoce como envío. Con ello lo que conseguimos es un efecto muy discreto. Digamos que el 95% de la señal queda intacta y sólo el 5% (o el porcentaje que queramos) pasa al plugin de reverb. Al mezclarse ambas señales nuevamente en el canal de salida obtenemos una reverb muy discreta. Vemos el canal en el siguiente ejemplo donde el envío (Sends) se realiza a través del Bus 23.

Cuestión de volúmenes IV

 

Con respecto a la reverb, al ser esta mínima, no noto que afecte al volumen por lo que no realizo ningún tipo de corrección al respecto.

Y ya está, deberíamos tener en nuestro canal Output el audio con la mayor parte de la energía contenida bajo los -6dB. Nótese que hablo de “la mayor parte de la energía” y no de picos. Considero que un pico que sobrepase algo los -6dB no tiene por qué darnos dolores de cabeza. Siempre que no sea algo exagerado lo podremos contener en las compresiones propias de la masterización.

En este punto uno se puede plantear lo siguiente: “Si lo que me interesa es tener la señal controlada bajo -6dB en mi output, por qué no me olvido de absolutamente todo hasta ahora y ajusto en dicho canal el volumen hasta conseguirlo”.

Siendo sincero he de decir que para alguna grabación express, como puede ser un casting, si lo he hecho así, aunque nunca totalmente a ciegas ya que tengo mi plantilla configurada de tal modo que los ajustes necesarios son mínimos; pero en cualquier otro caso siempre mantengo y ajusto los valores de principio a fin, detallo a continuación los motivos:

  1. Es sencillo. Una vez que tienes ajustado los valores para todos los plugins deberías grabarlo como plantilla, así cada vez que grabes un proyecto similar simplemente seleccionas la plantilla y tienes mucho recorrido avanzado. Te puedo asegurar que sólo te llevará un par de minutos el realizar los ajustes necesarios para transmitir los valores correctos.
  2. En cualquier momento puedes querer desactivar un plugin, sustituirlo por otro, añadir algo en medio… la forma de que cualquiera de estas modificaciones sea transparente es precisamente que no se note en cuanto a volumen que dicho plugin está o deja de estar.
  3. Mera cuestión de higiene. Al igual que no mandarías una factura con errores a un cliente creo que forma parte de un buen trabajo el no hacer chapuzas, aunque estas no se vean.
  4. Puedes saturar. Este punto lo he puesto porque quizá sea lo primero que se le ocurre a uno. Si entre medias sobrepasamos el 0dB podemos saturar y aunque luego bajemos el volumen a valores correctos ya nos hemos cargado el audio… Sinceramente, si hemos ajustado bien el volumen de entrada a la tarjeta, como veíamos en entradas anteriores, es bastante difícil que lleguemos a saturar a no ser que no tengamos ni remota idea de manejar algún plugin en cuestión. Para lo cual lo mejor es simplemente no usarlo.

Ya sólo nos queda hacer el bounce, para lo cual elegiremos como formato de salida wav o aiff, dejar la normalización en off…

 

Cuestión de volumenes IV

 

Y, muy importante, poner la resolución a 24 bits si es que no la tenemos por defecto.

Cuestión de volumenes IV

 

Y por qué digo que es importante? Quizá se entienda mejor haciendo una analogía con las imágenes digitales. El sentido de dejar el audio a -6dB en una mera convención, podría ser -10dB o -4dB. Lo único importante es que estamos dejando margen para que los procesos de masterización actúen sin saturar. Digamos que tenemos una imagen de 600×600 pixels y queremos una imagen final de 800×800. Está claro que necesitamos hacer un zoom, aumentar el tamaño. Si nuestra imagen es de baja resolución al hacer el zoom será notoria la falta de definición, obtendremos una imagen pixelada. Con el audio sucede lo mismo, si la resolución es baja no tendremos una buena materia prima que procesar. Por ello al seleccionar 24 Bits de resolución estamos definiendo una resolución más que suficiente para cualquier proceso posterior que vayamos a hacer.

Como notal final simplemente recordaros que si vais a utilizar distintos elementos software para la masterización o conversión a mp3 mantened la configuración de 24 bits hasta el último momento.

 

Si te ha gustado la entrada puedes subscribirte al RSS     Feed del blog de AlexVoiceoverContinuamos con este tema que, como habéis visto, no tiene ningún misterio, como es el de cómo grabar a un volumen correcto y mantener este a lo largo de la cadena. Y sí, la palabra clave es esa: mantener.

Recordaros también que no estoy dando ninguna receta, conozco grandes locutores que aplican más plugins como limitadores o puertas. Yo he adoptado la filosofía de la sencillez y naturalidad en la mezcla, y todo aquello que “modifique” el sonido lo dejo para la masterización.

Después de la compresión aplico la ecualización como tal. Veíamos que el primer elemento utilizado era también un ecualizador, sin embargo su filosofía era totalmente distinta, ya que se utilizaba como simple filtro pasa banda (se deja lo que está entre determinadas frecuencias y se deshecha lo que queda fuera de dicha “banda”). La ecualización se puede aplicar de dos formas distintas. Una es disimulando las frecuencias indeseadas y otra es realzando las frecuencias deseadas. La ecualización de la voz será tema de otra entrada ya que es algo muy complejo e importante. Pero a grandes rasgos podemos ver que en la ecualización “a la defensiva” estamos eliminando energía en determinadas frecuencias. Ya intuimos que si queremos mantener el volumen de entrada debemos aumentar la ganancia de salida de este componente. Si por el contrario estamos realzando frecuencias (como en el ejemplo que pongo a continuación) entonces deberíamos hacer una corrección bajando el Output Gain o ganancia de salida.

Cuestión de volúmenes IV
Vemos que sólo es necesaria una pequeña corrección de 0.8dB

Finalmente aplico una reverb, pero no paso toda la señal por el plugin como con el resto de componentes, sino sólo un pequeño porcentaje. Es lo que se conoce como envío. Con ello lo que conseguimos es un efecto muy discreto. Digamos que el 95% de la señal queda intacta y sólo el 5% (o el porcentaje que queramos) pasa al plugin de reverb. Al mezclarse ambas señales nuevamente en el canal de salida obtenemos una reverb muy discreta. Vemos el canal en el siguiente ejemplo donde el envío (Sends) se realiza a través del Bus 23.

Cuestión de volúmenes IV

 

Con respecto a la reverb, al ser esta mínima, no noto que afecte al volumen por lo que no realizo ningún tipo de corrección al respecto.

Y ya está, deberíamos tener en nuestro canal Output el audio con la mayor parte de la energía contenida bajo los -6dB. Nótese que hablo de “la mayor parte de la energía” y no de picos. Considero que un pico que sobrepase algo los -6dB no tiene por qué darnos dolores de cabeza. Siempre que no sea algo exagerado lo podremos contener en las compresiones propias de la masterización.

En este punto uno se puede plantear lo siguiente: “Si lo que me interesa es tener la señal controlada bajo -6dB en mi output, por qué no me olvido de absolutamente todo hasta ahora y ajusto en dicho canal el volumen hasta conseguirlo”.

Siendo sincero he de decir que para alguna grabación express, como puede ser un casting, si lo he hecho así, aunque nunca totalmente a ciegas ya que tengo mi plantilla configurada de tal modo que los ajustes necesarios son mínimos; pero en cualquier otro caso siempre mantengo y ajusto los valores de principio a fin, detallo a continuación los motivos:

  1. Es sencillo. Una vez que tienes ajustado los valores para todos los plugins deberías grabarlo como plantilla, así cada vez que grabes un proyecto similar simplemente seleccionas la plantilla y tienes mucho recorrido avanzado. Te puedo asegurar que sólo te llevará un par de minutos el realizar los ajustes necesarios para transmitir los valores correctos.
  2. En cualquier momento puedes querer desactivar un plugin, sustituirlo por otro, añadir algo en medio… la forma de que cualquiera de estas modificaciones sea transparente es precisamente que no se note en cuanto a volumen que dicho plugin está o deja de estar.
  3. Mera cuestión de higiene. Al igual que no mandarías una factura con errores a un cliente creo que forma parte de un buen trabajo el no hacer chapuzas, aunque estas no se vean.
  4. Puedes saturar. Este punto lo he puesto porque quizá sea lo primero que se le ocurre a uno. Si entre medias sobrepasamos el 0dB podemos saturar y aunque luego bajemos el volumen a valores correctos ya nos hemos cargado el audio… Sinceramente, si hemos ajustado bien el volumen de entrada a la tarjeta, como veíamos en entradas anteriores, es bastante difícil que lleguemos a saturar a no ser que no tengamos ni remota idea de manejar algún plugin en cuestión. Para lo cual lo mejor es simplemente no usarlo.

Ya sólo nos queda hacer el bounce, para lo cual elegiremos como formato de salida wav o aiff, dejar la normalización en off…

 

Cuestión de volumenes IV

 

Y, muy importante, poner la resolución a 24 bits si es que no la tenemos por defecto.

Cuestión de volumenes IV

 

Y por qué digo que es importante? Quizá se entienda mejor haciendo una analogía con las imágenes digitales. El sentido de dejar el audio a -6dB en una mera convención, podría ser -10dB o -4dB. Lo único importante es que estamos dejando margen para que los procesos de masterización actúen sin saturar. Digamos que tenemos una imagen de 600×600 pixels y queremos una imagen final de 800×800. Está claro que necesitamos hacer un zoom, aumentar el tamaño. Si nuestra imagen es de baja resolución al hacer el zoom será notoria la falta de definición, obtendremos una imagen pixelada. Con el audio sucede lo mismo, si la resolución es baja no tendremos una buena materia prima que procesar. Por ello al seleccionar 24 Bits de resolución estamos definiendo una resolución más que suficiente para cualquier proceso posterior que vayamos a hacer.

Como notal final simplemente recordaros que si vais a utilizar distintos elementos software para la masterización o conversión a mp3 mantened la configuración de 24 bits hasta el último momento.

 

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