Llegados a este punto podemos decir que estamos grabando al volumen correcto. A partir de ahora la tarea es más sencilla, simplemente tenemos que mantenerlo.

Con cada proceso que apliquemos añadimos o quitamos energía. Por ejemplo, si ecualizamos “a la defensiva” (eliminando frecuencias molestas) estamos restando energía en ciertas frecuencias, por lo tanto, el audio resultante tendrá menos volumen. Por ello todos los elementos que usamos habitualmente tiene un control de ganancia de salida.
Voy a desgranar cómo proceso yo el sonido y las correcciones de volumen necesarias. Veréis quizá que no proceso mucho el sonido, y es que realmente intento que quede lo más natural posible, al menos al final de la mezcla, lo procesos más “bestias” prefiero hacerlos en la masterización (en caso de realizarlos).

  • Filtrado:

Para ello utilizo un sencillo ecualizador. Corto por abajo a unos 30Hz y por arriba a unos 11KHz.  Como decíamos, en cualquier filtrado que realicemos estamos restando energía, por tanto, si queremos mantener el volumen que teníamos antes del filtrado, tendremos que subir la ganancia de salida. Realmente es muy poco lo que podemos peder, del orden de un decibelio. Sin embargo el mantener el volumen nos ayudará a que en un momento dado podamos desactivar el plugin y mantener el resto de procesos de forma trasparente. Muy útil para cuando nos tomamos un descanso para “desacostumbrar el oído” y al volver queremos comprobar si la configuración ha sido buena activando y desactivando el plugin en cuestión. En el siguiente ejemplo muestro un caso en el que se ha subido 0.7 decibelios a la ganancia del ecualizador para compensar el filtrado.

Cuestión de volúmenes III

  • Compresión:

La forma en la que funciona la compresión es la siguiente: a partir de cierto volumen la onda se amortigua de forma que eliminamos estridencias. De forma intuitiva ya vemos que estamos restando energía. Sin embargo ahora tenemos dos opciones.
1) Fijándonos en los picos, tras haberlos “podado”, si queremos tener los mismos valores debemos aumentar la ganancia de salida. Con ello lo que conseguimos es ese efecto de potenciación, ya que al haber recortado los picos podemos aumentar el volumen de toda la onda sin pasarnos de los citados -6db.
Por otro lado podemos simplemente no tocar la ganancia. La idea es que hemos recortado los citados picos estridentes, pero el grueso de la onda, donde deberíamos tener la mayoría de información (si es que hemos hecho una compresión no exagerada) sigue siendo el mismo.
¿Cómo tomar la decisión? Pues depende de lo que busquemos. Si realmente solo queremos cortar los picos salidos de madre optaremos por no tocar la ganancia. Si queremos ese efecto de potenciación, entonces podemos aumentar la ganancia hasta igualar los picos originales con los recortados.

Mi recomendación personal, y muy subjetiva, sigue la misma línea de mantener la mezcla lo más natural posible y dejar para la masterización los procesos mas agresivos.
En la siguiente entrada continuamos con el resto de elementos software y algún detalle a la hora de renderizar el audio resultante.

Si te ha gustado la entrada puedes subscribirte al RSS     Feed del blog de AlexVoiceoverLlegados a este punto podemos decir que estamos grabando al volumen correcto. A partir de ahora la tarea es más sencilla, simplemente tenemos que mantenerlo.

Con cada proceso que apliquemos añadimos o quitamos energía. Por ejemplo, si ecualizamos “a la defensiva” (eliminando frecuencias molestas) estamos restando energía en ciertas frecuencias, por lo tanto, el audio resultante tendrá menos volumen. Por ello todos los elementos que usamos habitualmente tiene un control de ganancia de salida.
Voy a desgranar cómo proceso yo el sonido y las correcciones de volumen necesarias. Veréis quizá que no proceso mucho el sonido, y es que realmente intento que quede lo más natural posible, al menos al final de la mezcla, lo procesos más “bestias” prefiero hacerlos en la masterización (en caso de realizarlos).

  • Filtrado:

Para ello utilizo un sencillo ecualizador. Corto por abajo a unos 30Hz y por arriba a unos 11KHz.  Como decíamos, en cualquier filtrado que realicemos estamos restando energía, por tanto, si queremos mantener el volumen que teníamos antes del filtrado, tendremos que subir la ganancia de salida. Realmente es muy poco lo que podemos peder, del orden de un decibelio. Sin embargo el mantener el volumen nos ayudará a que en un momento dado podamos desactivar el plugin y mantener el resto de procesos de forma trasparente. Muy útil para cuando nos tomamos un descanso para “desacostumbrar el oído” y al volver queremos comprobar si la configuración ha sido buena activando y desactivando el plugin en cuestión. En el siguiente ejemplo muestro un caso en el que se ha subido 0.7 decibelios a la ganancia del ecualizador para compensar el filtrado.

Cuestión de volúmenes III

 

  • Compresión:

La forma en la que funciona la compresión es la siguiente: a partir de cierto volumen la onda se amortigua de forma que eliminamos estridencias. De forma intuitiva ya vemos que estamos restando energía. Sin embargo ahora tenemos dos opciones.
1) Fijándonos en los picos, tras haberlos “podado”, si queremos tener los mismos valores debemos aumentar la ganancia de salida. Con ello lo que conseguimos es ese efecto de potenciación, ya que al haber recortado los picos podemos aumentar el volumen de toda la onda sin pasarnos de los citados -6db.
Por otro lado podemos simplemente no tocar la ganancia. La idea es que hemos recortado los citados picos estridentes, pero el grueso de la onda, donde deberíamos tener la mayoría de información (si es que hemos hecho una compresión no exagerada) sigue siendo el mismo.
¿Cómo tomar la decisión? Pues depende de lo que busquemos. Si realmente solo queremos cortar los picos salidos de madre optaremos por no tocar la ganancia. Si queremos ese efecto de potenciación, entonces podemos aumentar la ganancia hasta igualar los picos originales con los recortados.

Mi recomendación personal, y muy subjetiva, sigue la misma línea de mantener la mezcla lo más natural posible y dejar para la masterización los procesos mas agresivos.
En la siguiente entrada continuamos con el resto de elementos software y algún detalle a la hora de renderizar el audio resultante.

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