En la anterior entrada dejábamos una pregunta en el aire. Hemos comprimido, ¿y ahora qué?

Antes de nada quiero introducir el concepto de “energía” ya que nos va a ayudar a imaginar qué sucede con nuestra onda, y sobre todo podremos identificar gráficamente qué estamos haciendo.

De forma breve podemos decir que la energía es el área contenida bajo nuestra onda. De este modo un pico estrecho que corresponda a un chasquido puede tener un volumen máximo muy alto pero sin embargo su energía ser muy baja. El caso opuesto puede ser el de una vocal bien formada y redondeada con nasales. Vemos la diferencia de energía entre la palabra entre las sílabas de “Tengo una mona”

Compresión de la voz III

El el ejemplo el mayor pico se lo lleva la “T” de “Tengo”, sin embargo vemos que las palabras “una” y, sobre todo, “mona” tienen mucha más energía.

Cuando subimos el volumen de forma lineal, como puede ser simplemente el subirle el output del compresor o cualquier otro componente, estamos “estirando” toda la onda, gráficamente vemos que se incrementa el área, estamos añadiendo energía.

Compresion de la voz III

Y esto es lo que hacemos al normalizar: subir el volumen hasta que el mayor de nuestros picos toque el 0dB.

¿Te imaginas por donde van los tiros?

Combinando esta idea con lo que habíamos visto sobre la compresión, se ve claramente que son grandes aliados: por una lado recorto los picos extremos y por otro añado volumen de forma lineal. Por lo tanto podemos añadir más energía a nuestra onda si comprimimos.

En la siguiente secuencia de imágenes vemos cómo podríamos ir añadiendo energía intercalando procesos de compresión y de aumentar la ganancia.

Comprimimos (recortamos picos),

Compresión de la voz III

Aumentamos ganacia (añadimos energía),

Compresión de la voz III

Comprimimos (recortamos picos),

Compresión de la voz III

Aumentamos ganancia (añadimos energía).

Screen Shot 2014-01-17 at 15.04.43

Comprimimos (recortamos picos),

Compresión de la voz III

Comparamos ahora la señal original con la procesada repetidas veces:

Compresión de la voz III

Si bien el pico máximo (marcado con la línea roja) es prácticamente el mismo, la energía media de la señal (marcado en verde) ha crecido enormemente.

Escuchamos aquí la diferencia. (Disculpad la calidad del audio, está grabado frente al ordenador, espero que para lo que quiero transmitir sea suficiente).

Y aquí el concepto más popular de energía sí se manifiesta de forma clara: una voz comprimida (y aumentada su volumen posteriormente) suena más potente.

-Pero Alex, ¿me estás diciendo que la compresión va a añadir energía a mis grabaciones? ¿que voy a sonar como las trompetas del infierno?

-Quieto parao, no nos pasemos de largo.

El problema de la compresión es que atenúa las dinámicas. Tenemos que tener en cuenta que muchos de los procesos, desde que emitimos la voz hasta que ésta es reproducida en un altavoz, tienen efecto de compresión. Una de las primeras sorpresas del principiante es que el micro se queda con parte de la interpretación. “Lo he hecho súper enérgico y sin embargo sueno sosete”. Con el tiempo aprendemos a compensar este efecto metiendo un punto de exageración en la interpretación. Sin embargo al descubrir la compresión puede sucedernos lo mismo: al amortiguar las dinámicas puede que nos lleguemos a cargar la interpretación y por lo tanto tegamos que exagerar otro punto más.

Hoy en día tenemos el oído viciado por culpa de la tele y la radio, donde un susurro suena igual que un berrido. En la mayoría de los casos estamos escuchado voces y sonidos excesivamente comprimidos. Es cuestión de modas, no hay que darle más vueltas.

Cuando pienso en sobrecompresión viene a mi mente la siguiente imágen:

Si, al apretujarlos podemos meter más gente, más energía, pero si estrujamos demasiado…

Y eso es lo que sucede con la sobrecompresión, ya no es sólo que nos carguemos las dinámicas, es que llegamos incluso a desvirtuar la onda cambiando totalmente su color.

En el siguiente post veremos con algun ejemplo qué cómo identificar la sobrecompresión, intentaremos definir un par de pautas para comprimir “con cabeza” y finalizaremos con algún truquillo.

 

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 En la anterior entrada dejábamos una pregunta en el aire. Hemos comprimido, ¿y ahora qué?

Antes de nada quiero introducir el concepto de “energía” ya que nos va a ayudar a imaginar qué sucede con nuestra onda, y sobre todo podremos identificar gráficamente qué estamos haciendo.

De forma breve podemos decir que la energía es el área contenida bajo nuestra onda. De este modo un pico estrecho que corresponda a un chasquido puede tener un volumen máximo muy alto pero sin embargo su energía ser muy baja. El caso opuesto puede ser el de una vocal bien formada y redondeada con nasales. Vemos la diferencia de energía entre la palabra entre las sílabas de “Tengo una mona”

Compresión de la voz III

El el ejemplo el mayor pico se lo lleva la “T” de “Tengo”, sin embargo vemos que las palabras “una” y, sobre todo, “mona” tienen mucha más energía.

Cuando subimos el volumen de forma lineal, como puede ser simplemente el subirle el output del compresor o cualquier otro componente, estamos “estirando” toda la onda, gráficamente vemos que se incrementa el área, estamos añadiendo energía.

Compresion de la voz III

Y esto es lo que hacemos al normalizar: subir el volumen hasta que el mayor de nuestros picos toque el 0dB.

¿Te imaginas por donde van los tiros?

Combinando esta idea con lo que habíamos visto sobre la compresión, se ve claramente que son grandes aliados: por una lado recorto los picos extremos y por otro añado volumen de forma lineal. Por lo tanto podemos añadir más energía a nuestra onda si comprimimos.

En la siguiente secuencia de imágenes vemos cómo podríamos ir añadiendo energía intercalando procesos de compresión y de aumentar la ganancia.

Comprimimos (recortamos picos),

Compresión de la voz III

Aumentamos ganacia (añadimos energía),

Compresión de la voz III

Comprimimos (recortamos picos),

Compresión de la voz III

Aumentamos ganancia (añadimos energía).

Screen Shot 2014-01-17 at 15.04.43

Comprimimos (recortamos picos),

Compresión de la voz III

Comparamos ahora la señal original con la procesada repetidas veces:

Compresión de la voz III

Si bien el pico máximo (marcado con la línea roja) es prácticamente el mismo, la energía media de la señal (marcado en verde) ha crecido enormemente.

Escuchamos aquí la diferencia. (Disculpad la calidad del audio, está grabado frente al ordenador, espero que para lo que quiero transmitir sea suficiente).

Y aquí el concepto más popular de energía sí se manifiesta de forma clara: una voz comprimida (y aumentada su volumen posteriormente) suena más potente.

-Pero Alex, ¿me estás diciendo que la compresión va a añadir energía a mis grabaciones? ¿que voy a sonar como las trompetas del infierno?

-Quieto parao, no nos pasemos de largo.

El problema de la compresión es que atenúa las dinámicas. Tenemos que tener en cuenta que muchos de los procesos, desde que emitimos la voz hasta que ésta es reproducida en un altavoz, tienen efecto de compresión. Una de las primeras sorpresas del principiante es que el micro se queda con parte de la interpretación. “Lo he hecho súper enérgico y sin embargo sueno sosete”. Con el tiempo aprendemos a compensar este efecto metiendo un punto de exageración en la interpretación. Sin embargo al descubrir la compresión puede sucedernos lo mismo: al amortiguar las dinámicas puede que nos lleguemos a cargar la interpretación y por lo tanto tegamos que exagerar otro punto más.

Hoy en día tenemos el oído viciado por culpa de la tele y la radio, donde un susurro suena igual que un berrido. En la mayoría de los casos estamos escuchado voces y sonidos excesivamente comprimidos. Es cuestión de modas, no hay que darle más vueltas.

Cuando pienso en sobrecompresión viene a mi mente la siguiente imágen:

Si, al apretujarlos podemos meter más gente, más energía, pero si estrujamos demasiado…

Y eso es lo que sucede con la sobrecompresión, ya no es sólo que nos carguemos las dinámicas, es que llegamos incluso a desvirtuar la onda cambiando totalmente su color.

En el siguiente post veremos con algun ejemplo qué cómo identificar la sobrecompresión, intentaremos definir un par de pautas para comprimir “con cabeza” y finalizaremos con algún truquillo.

 

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